lunes, 1 de junio de 2009

LEO ... LUEGO...ESCRIBO-1

algunos de mis alumnos leyendo en el patio


Muchas veces, los padres de mis alumnos y amigos con hijos me preguntan que podrían hacer para estimular en sus hijos el gusto por la lectura y cual es el secreto, la palabra o el truco para ello. Mi respuesta siempre es la misma… “no lo sé”
Pero el caso es que como en todo, nuestros mecanismos para aficionarnos a lo que sea, son variados y dependen de muchos factores.
Quizás la clave esté en ponerlos a funcionar todos a la vez y esperar resultados como haría cualquier agencia de publicidad.

Si de contaros mi experiencia se trata ahí van algunos de mis métodos, sin hacer escuela del tema y simplemente como apunte de lo que a veces funciona.

Para empezar, hemos de contar con una buena biblioteca escolar, la de mi cole cuenta a día de hoy con más de diez mil volúmenes de literatura infantil y juvenil (sin contar con enciclopedias y libros de consulta), en un centro donde la media de alumnado es de 140 alumnos.
Este dato es suficientemente significativo como para entender la importancia que damos al asunto, arañando de otros presupuestos para ir incorporando todo lo nuevo que va saliendo, y lo que los niños piden.

La biblioteca escolar ha de ser un lugar agradable y acogedor, abierto durante el recreo, con unas normas flexibles, ni alboroto ni silencio, y donde el niño pueda tocar, ver, elegir los libros que deben estar debidamente clasificados y ordenados, llevárselos a casa y devolverlos a través de un servicio de préstamo ágil y sencillo.

Una comisión de biblioteca que se precie, (en mi cole puedo confirmar que así es), ha de convertir la biblioteca en el aula “estrella” del centro, de modo que el niño pueda interactuar a través de actividades relacionadas con la literatura, buzón de peticiones y sugerencias, zonas de dibujo e ilustración, tablón de notas y recomendaciones sobre los libros que les gustan etc.

Hasta ahí la infraestructura que no es poco.

El trabajo de un profesor tiene que llegar más lejos.
Llegar al aula con un libro, interrumpir una clase de cualquier materia empezar a leerles un capítulo es algo que siempre funciona.
Si el libro es bueno y eso lo habremos constatado con antelación, el deseo de saber más sobre la historia será irrefrenable. A partir de ese momento habrá cola para llevárselo.

Otro método que funciona es el de la “tertulia literaria”. Una hora a la semana, cada niño prepara una especie de “conferencia” sobre un libro que le haya gustado y en la biblioteca, en un ambiente cómodo (espatarrados por el suelo en un rincón ), hablará a sus compañeros sobre él.

A medida que vaya transcurriendo el curso , veremos como cada vez se esmeran más en hacer de conferenciantes serios y especializados, tocando todos los aspectos del libro, autor, ilustrador, dando lugar a preguntas cada vez más interesantes por parte de sus compañeros, (unos juegan a conferenciantes y otros a periodistas).

El resultado es siempre positivo. Perdemos el miedo a hablar en público y mejoramos la expresión oral, generamos en los compañeros las ganas de leer ese libro y convertimos la literatura en tema de conversación con lo cual llega un momento en que si uno quiere participar tiene que espabilarse y leer para tener algo que contar.
La complicidad entre los que comparten libro es emocionante, (cuando les dije que iba a leer los Harry Potter del primero al último, les entusiasmaba saber por donde iba y en esos días desaparecieron de las estanterías de la biblio.)

Tampoco debemos descartar la crítica sobre aquello que no nos gusta y recordar que todos tenemos derecho a abandonar un libro una vez empezado si el autor no ha sido capaz de escribir una buena historia que nos enganche.
(la literatura infantil y juvenil está llena de basurilla o de historias que manifiestan un absoluto desprecio hacia la inteligencia de los niños), con esto eliminamos el miedo a llevarse un libro ante la obligatoriedad de leerlo y presentar un resumen sobre él, tan propio de la escuela tradicional.(leer es un placer, no una obligación)


Visitar páginas web de los escritores que nos gustan también funciona. Ver lo que han publicado o estar a punto de publicar, pedirlo a la comisión de la biblioteca y recibirlo en pocos días crea expectación.

Otro recurso es convertir la lectura en un placer asociándola con otro placer.
Permitirnos ciertos lujos como comer chuches mientras leemos, o salir en una tarde soleada al patio y leer tirados sobre la hierba es un anclaje que funciona.

Mis alumnos se ríen de mi con respecto a eso de los anclajes , sobre todo desde que les conté la historia del perro de Paulov , la campanilla y el concepto de condicionamiento clásico o asociación de ideas, pero me perdonan porque en el fondo les gusta ser un experimento permanente de su profe en la que, evidentemente, confían.

En una de mis próximas entradas os haré una lista de publicaciones recomendadísimas para niños entre 10 y 50 años, con absoluta garantía de acertar en caso de que querais hacer un regalo a vuestros hijos o sobrinos.

Si aún así, no manifiestan interés por la lectura, no os preocupeis, hay otras muchas cosas interesantes en la vida y otros medios de aprender, culturizarse y mineralizarse... ya les llegará la hora.


5 comentarios:

dixie dijo...

Los hombres del mañana leen libros hoy, o aún mejor: Lee, piensa y... Cualquier estímulo para iniciar a un niño en el fascinante mundo de la lectura me parece sencillamente propio de personas comprometidas con el futuro de nuestros hijos. Que no falte en esa lista El principito, así como un sin fin de cuentos de mi querida Gloria Fuertes con la cual crecí. Un abrazo "coletas"

Mar dijo...

Hola guapa!!!

Me ha encantado esta entrada, yo leo todo lo que cae en mis manos y cuido mucho mis libros,pero es algo de lo que no se han contagiado mis hijos mayores, la única que devora libros es mi peque, donde vamos siempre llevamos un libro, muchas gracias, tomo nota de tus consejos.

Besitossssssssssssss

Logio dijo...

También es importante que vean libros en casa y que sepan que no están de adorno.

Aspective dijo...

Me encnata y agradezco mucho cuando compartes tu experiencia con nosotros.
Y siempre aciertas con puntos cruciales.
Muchas gracias

Arena dijo...

Ojala me hubieran inculcado a mi la lectura desde casa pero no se pudo.

Abrazos.