lunes, 22 de junio de 2009

MILLENNIUM-LA REINA EN EL PALACIO DE LAS CORRIENTES DE AIRE



Sé que soy únicamente una de las doscientas mil personas que el jueves pasado se compraron la tercera entrega de la saga Milenium y que el habérmelo leído de un tirón y en tres días no es nada excepcional.
El mérito es indudablemente de la obra que nos engancha hasta el punto de no querer dejar de avanzar a través de ella y que nos va llevando, a medida que vamos llegando al final, a un estado de absoluta admiración y a la vez tristeza por saber que no habrá más.

Si dicen que nunca segundas partes fueron buenas y terceras peores, en este caso, la excepción confirma la regla.
La reina en el palacio de las corrientes de aire ha colmado sobradamente mis expectativas.

Su trama, compleja como las dos anteriores, con un desarrollo, no obstante, lineal, exento de florituras y flash-backs, nos permite alternar en nuestra mente las múltiples acciones paralelas que ,confluyendo en un movimiento perfecto hacia el asunto principal, nos obliga a no saltarnos ni una línea,conscientes de que no hay ni una palabra de más ni de menos, ni un adorno literario sobrante que nos distraiga de lo que realmente nos interesa.

En alguna parte he leído,como una crítica negativa, la ausencia frases brillantes pero, ¿ quien quiere un Andreas Corelli que justifique la falta de un buen guión, cuando la historia no necesita ningún añadido, solamente ser bien contada?
Y eso es precisamente lo que es, una magnífica historia contada por alguien dotado de un talento especial para hacerlo.

Stieg larsson era un periodista de investigación, especializado en la nueva derecha europea y sus escándalos económicos, que vivía en un apartamento de sesenta metros cuadrados en Estocolmo. Ni siquiera se consideraba escritor y de hecho su obra no salió a la luz hasta cumplidos los cincuenta años.
Quizás por eso, su obra manifiesta muchos más aspectos que una simple novela de intriga.

Hay algo que se hace evidente en sus tres obras y es el tratamiento diferenciado que da a los distintos grupos profesionales y el modo en que la ética de cada uno de ellos viene marcada, seguramente por su experiencia humana y como periodista.

Así vemos un periodismo agil y atrevido, denunciante y concienciado, incorruptible ante su misión social, la de desenmascarar el capitalismo residente, la corrupción de algunos que tutelando la moral pública mantienen actividades de pederastia o pornografía infantil o de los que teniendo que velar por los derechos constitucionales, los violan en pro de oscuros objetivos.

Otro sector que recibe el apoyo incondicional del autor es el grupo de los marginales, la propia Salander y sus amigos, los hackers,dispuestos a cualquier intrusión y violación de la legalidad en pro de la verdad y de la justicia a través de un ejercicio simple de ética particular, no escrita pero siempre presente.

Como cualquier historia ficticia también contiene elementos de auténtica ciencia-ficción, pero eso si, lo inverosimil está tan bien urdido que no resulta dificil creérselo.
¿No nos creemos acaso a un protagonista con poderes paranormales? pues también podemos asumir y no sin cierto regusto, la existencia de "ciertos recursos", como el programa Asfixia,que si existieran serían exactamente tal como el autor nos los describe y que encaja perfectamente con nuestra subconsciente curiosidad por los inconfesables secretos ajenos.

Es cierto que el autor juega a favor de los buenos, hay que admitirlo. Estos cometen muy pocos errores, su recurso más importante es su capacidad de deducción, su constancia en la búsqueda y su inteligencia a la hora de saber donde buscar.

Los malos, por el contrario, son descuidados, prepotentes y con una falsa sensación de poder absoluto, de omnipotencia e invulnerabilidad.
Guardan durante años y años en lo que consideran refugios seguros, pruebas, documentos y conspiraciones reflejadas en informes que con el tiempo acaban explotándoles en sus propias narices.

La más que sobrada formación en economía de Larsson enriquece, por si faltaba algún detalle, y da consistencia y credibilidad a la trama, poniéndonos al alcance y con un lenguaje accesible toda una serie de entresijos, trucos y tejemanejes que los corruptos capitalistas manejan para distraer fondos públicos, o organizar empresas que se nutren de mano de obra infantil o incluso de prisioneros en países "permisivos"con el hecho.

Todo ello, objeto de investigación y denuncia de los protagonistas que aplican sobre ellos la más absoluta dureza , que se hace extrema cuando topan con el grupo de "malos" especialmente crueles y despiadados, el grupo que Lisbet Salander denomina a lo largo de toda la trilogía, LOS HOMBRES QUE NO AMABAN A LAS MUJERES.

No faltan tampoco pequeños detalles de humor, espias espiando a espias mientras son espiados por espias que a su vez estan siendo vigilados...por espías.

La ternura, aparentemente inexistente en una sociedad donde las relaciones personales parecen exentas de romanticismo, esa, la ponemos nosotros, que desde la primera línea adoramos a Lisbet Salander y nos identificamos con un ser tan fragil, leal con sus amigos, fiel a sus principos, coherente con sus sentimientos, incluso los más mezquinos, cuyo único recurso para sobrevivir es su inteligencia, forjada precisamente desde la hostilidad de la que es objeto.

La trilogía me ha dejado triste. A cincuenta páginas del final he empezado a lamentar que se acabe, pero algunas cosas, fuera ya del mundo de la ficción, no tienen remedio.

PAÍS DE CENIZA-CARLOS BLAZQUEZ

Me he traído del blog de mi amigo Carlos Blazquez(ciudadano del mundo y del País Vasco), la mirada atónita, un poema que me ha llegado al corazón y cuyo significado no hace falta explicar.
Tal como le he dicho a él, su poema, como las cenizas, merece ser esparcido al viento y que desde el viento regrese a nuestros corazones.

País de ceniza

Solo la palabra se detiene
Abierta su carne por la herida
Que palpita en el suelo
De un país de ceniza.

Los muertos tienen nombre durante unos días
Después se convierten en cifras
Y la palabra engrana otra vez los pasos
¡Qué bien lo saben los que ordenan los disparos!

Yo grito a mi país de ceniza
Que renazca la brasa con el viento de los nombres
Que no se desplome la palabra
Que arda su tizón hasta los huesos
Como arden los huesos de los asesinados.

Grito al silencio de los muertos
Y reprocho al templado su templanza
No hay lugar para más ceniza
Es la hora de la palabra en llamas.

jueves, 18 de junio de 2009

¡¡¡YA LO TENGOOOOOOOOO!!!!


Seguramente esta es la frase del día, la que hemos pronunciado cienes y cienes o incluso miles de impacientes que hemos aguardado el día D para hacernos con él.

Y es que la cosa no era para menos, había muchas ganas de leer la tercera entrega de la trilogía MILENIUM pero sobre todo miedo de que la avalancha de aficionados nos dejara con las manos vacías, porque, por más que digan que lo que importa a todo el mundo es el dinero o incluso el amor, en un día como hoy, lo más importante para muchos era ser poseedores de un ejemplar de LA REINA EN EL PALACIO DE LAS CORRIENTES DE AIRE.

Y el caso y lo más curioso es que esta tarde tenía yo vez en la peluquería, a las cinco en punto y pensé para mis adentros:"al salir me acerco a la librería y listo,me lo compro".

Lo que no había yo calculado era el estado tan desastroso de mi pelo y que la sesión de restauración iba a durar tanto con lo que a eso de las ocho y media, ya había perdido las esperanzas de encontrar la librería abierta e incluso las de conseguir el libro dado que en este "mi pueblo" y ante la escasez de lectores,la oferta cultural y literaria es como la alta costura,o sea,poquitos ejemplares de cada vez.

Justo en ese momento, cuando ya me había hecho a la idea de mi drama, escucho a mi espalda una especie de " la bla bla de las corrientes de aire".
Me giro, pensando si había pronunciado mis pensamientos en voz alta y veo a una señora con varios ejemplares del libro en cuestión y deduzco al instante que era la tan temida, pesada y recalcitrante vendedora del Círculo de Lectores que venía a hacer la entrega a una de las empleadas de la peluquería.

Y he aquí cuando de pronto empiezo a creer en el destino, los milagros y las señales, lo paranormal , la empatía ,la telepatía, la simpatía y la telequinesia, los viajes astrales, la sincronicidad y el efecto mariposa.

Me dirijo a la señoriña con los ojos brillantes y le pregunto si lleva algún ejemplar de sobra y si podría vendérmelo y me dice que si, que por supuesto pero que no se lo cuente a nadie porque entre otras cosas, el libro aun no sale en la revista y solo lo lleva para enseñar.

Con lo cual, me he hecho con un ejemplar en cartoné,a un precio más bajo del ejemplar de bolsillo y solo me queda pasar un rotulador permanente negro sobre el pequeñito "círculo de lectores" que viene en una esquinita.

Así que esta noche me acostaré con mi libro nuevo, seguramente como los cienes y cienes y hasta miles de impacientes que esta noche harán lo mismo.

lunes, 8 de junio de 2009

YO NO LE HE VOTADO,señor de los hilillos

NO señor de los hilillos, NO señor Feijoo, yo no les he votado.
No les votaría ni en el peor de los casos, ni borracha, ni aunque me congelaran el sueldo, ni aunque me hayan subido la hipoteca, ni aunque tuviera un ataque de demencia senil, vamos...ni que me amenazaran con retirarme el premio del Mosquitero y el cuadro de la gorda.

Es más, ayer con mi infección de garganta, tirada en el sofá y habiendo desistido de salir de casa, al ver las declaraciones de usted, Señor de los hilillos, animando a "castigar al gobierno" de un modo tan chulesco y explícito, me vestí y me eché a la calle cagándome en todas sus castas,(como diría el Cabreado),con la firme determinación de que al menos por lo que a mi tocaba, no siguieran ustedes dando por c.

Y no voy a soltar un discurso diciendo que este país no tiene madurez política para discernir el origen de la crisis y la poca responsabilidad que en ella tiene aquellos a los que para gusto y regusto de quien siempre me recuerda los momentos más negros de la historia de mi tierra,hemos castigado, porque eso sería demagogia y falta de respeto hacia los votantes y eso, señor de los hilillos, es su especialidad y a usted se lo dejo.

Europa se está derechizando, los partidos de ultra-derecha están medrando al amparo de partidos como el que ayer hemos designado para que nos represente.

Pero no con mi voto, señor de los hilillos,porque si el gobierno me ha decepcionado, no olvido que incluso siendo todos malos, algunos son peores, mucho, muchísimo peores, porque desde que la Xunta ha estrenado nuevo gobierno, no he dejado de asistir indignada, que no sorprendida,a los reajustes en materia de educación,(que a mi me afectan de un modo directo),y que tienen como único objetivo, reducir gastos a costa de la calidad de la enseñanza.(agrupaciones de niños de distintos cursos para economizar profesores,o el hecho de que de la gratuidad de los libros de texto aun no se sepa nada a estas alturas de curso,cuando el año pasado ya estaba todo tramitado.)

NO señor de los hilillos, no entro en el carro de los que descargan su cabreo contra la crisis, olvidando las verdaderas razones y quienes han gestado y son los verdaderos artífices de esa crisis,ni de los que aplauden, como en Valencia,Madrid y otros lugares a los chorizos que roban y presumen de con la misma chulería que usted de "inmunidad" electoral.(Correa, Camps,Fabra).

Que todos tienen mucho que rascar? cierto,pero unos mucho más que otros.

Como persona respetuosa del proceso democrático y aun sabiendo que la libertad de voto es un derecho por el cual yo misma me siento orgullosa de haber luchado en su día,respeto la voluntad de las urnas, pero, que quede claro , señor de los hilillos,
YO NO LE HE VOTADO.

lunes, 1 de junio de 2009

LEO ... LUEGO...ESCRIBO-1

algunos de mis alumnos leyendo en el patio


Muchas veces, los padres de mis alumnos y amigos con hijos me preguntan que podrían hacer para estimular en sus hijos el gusto por la lectura y cual es el secreto, la palabra o el truco para ello. Mi respuesta siempre es la misma… “no lo sé”
Pero el caso es que como en todo, nuestros mecanismos para aficionarnos a lo que sea, son variados y dependen de muchos factores.
Quizás la clave esté en ponerlos a funcionar todos a la vez y esperar resultados como haría cualquier agencia de publicidad.

Si de contaros mi experiencia se trata ahí van algunos de mis métodos, sin hacer escuela del tema y simplemente como apunte de lo que a veces funciona.

Para empezar, hemos de contar con una buena biblioteca escolar, la de mi cole cuenta a día de hoy con más de diez mil volúmenes de literatura infantil y juvenil (sin contar con enciclopedias y libros de consulta), en un centro donde la media de alumnado es de 140 alumnos.
Este dato es suficientemente significativo como para entender la importancia que damos al asunto, arañando de otros presupuestos para ir incorporando todo lo nuevo que va saliendo, y lo que los niños piden.

La biblioteca escolar ha de ser un lugar agradable y acogedor, abierto durante el recreo, con unas normas flexibles, ni alboroto ni silencio, y donde el niño pueda tocar, ver, elegir los libros que deben estar debidamente clasificados y ordenados, llevárselos a casa y devolverlos a través de un servicio de préstamo ágil y sencillo.

Una comisión de biblioteca que se precie, (en mi cole puedo confirmar que así es), ha de convertir la biblioteca en el aula “estrella” del centro, de modo que el niño pueda interactuar a través de actividades relacionadas con la literatura, buzón de peticiones y sugerencias, zonas de dibujo e ilustración, tablón de notas y recomendaciones sobre los libros que les gustan etc.

Hasta ahí la infraestructura que no es poco.

El trabajo de un profesor tiene que llegar más lejos.
Llegar al aula con un libro, interrumpir una clase de cualquier materia empezar a leerles un capítulo es algo que siempre funciona.
Si el libro es bueno y eso lo habremos constatado con antelación, el deseo de saber más sobre la historia será irrefrenable. A partir de ese momento habrá cola para llevárselo.

Otro método que funciona es el de la “tertulia literaria”. Una hora a la semana, cada niño prepara una especie de “conferencia” sobre un libro que le haya gustado y en la biblioteca, en un ambiente cómodo (espatarrados por el suelo en un rincón ), hablará a sus compañeros sobre él.

A medida que vaya transcurriendo el curso , veremos como cada vez se esmeran más en hacer de conferenciantes serios y especializados, tocando todos los aspectos del libro, autor, ilustrador, dando lugar a preguntas cada vez más interesantes por parte de sus compañeros, (unos juegan a conferenciantes y otros a periodistas).

El resultado es siempre positivo. Perdemos el miedo a hablar en público y mejoramos la expresión oral, generamos en los compañeros las ganas de leer ese libro y convertimos la literatura en tema de conversación con lo cual llega un momento en que si uno quiere participar tiene que espabilarse y leer para tener algo que contar.
La complicidad entre los que comparten libro es emocionante, (cuando les dije que iba a leer los Harry Potter del primero al último, les entusiasmaba saber por donde iba y en esos días desaparecieron de las estanterías de la biblio.)

Tampoco debemos descartar la crítica sobre aquello que no nos gusta y recordar que todos tenemos derecho a abandonar un libro una vez empezado si el autor no ha sido capaz de escribir una buena historia que nos enganche.
(la literatura infantil y juvenil está llena de basurilla o de historias que manifiestan un absoluto desprecio hacia la inteligencia de los niños), con esto eliminamos el miedo a llevarse un libro ante la obligatoriedad de leerlo y presentar un resumen sobre él, tan propio de la escuela tradicional.(leer es un placer, no una obligación)


Visitar páginas web de los escritores que nos gustan también funciona. Ver lo que han publicado o estar a punto de publicar, pedirlo a la comisión de la biblioteca y recibirlo en pocos días crea expectación.

Otro recurso es convertir la lectura en un placer asociándola con otro placer.
Permitirnos ciertos lujos como comer chuches mientras leemos, o salir en una tarde soleada al patio y leer tirados sobre la hierba es un anclaje que funciona.

Mis alumnos se ríen de mi con respecto a eso de los anclajes , sobre todo desde que les conté la historia del perro de Paulov , la campanilla y el concepto de condicionamiento clásico o asociación de ideas, pero me perdonan porque en el fondo les gusta ser un experimento permanente de su profe en la que, evidentemente, confían.

En una de mis próximas entradas os haré una lista de publicaciones recomendadísimas para niños entre 10 y 50 años, con absoluta garantía de acertar en caso de que querais hacer un regalo a vuestros hijos o sobrinos.

Si aún así, no manifiestan interés por la lectura, no os preocupeis, hay otras muchas cosas interesantes en la vida y otros medios de aprender, culturizarse y mineralizarse... ya les llegará la hora.