domingo, 8 de febrero de 2009

ESA MAÑANA EL SOL LES PERTENECÍA

("Yo soy Tu"-cera barrida sobre papel tramado- 80x60)



El sol les pertenecía aquella mañana, tras mucho tiempo de espera en gris, de días, semanas, meses y años de espesas y oscuras nubes, como espesos y oscuros mantos de luto, de milenios y eras de de la más absoluta oscuridad.
.
Se acercó, despacio, por detrás, situándose a su espalda. El presintió su proximidad y percibió su cuerpo a través del camisón de seda con el que la había visto hacía unos instantes, a través del espejo empañado del cuarto de baño.
Sintió su abrazo, y sus manos bajo la camiseta de algodón, la caricia en su pecho, su cintura, los labios en su cuello a la altura de sus hombros, mientras notaba su aliento cálido, su respiración profunda , el cosquilleo de su cabello en la espalda.

El sol les pertenecía aquella mañana, dibujando guiños en el techo de aquella pequeña habitación.

Y sujetó las manos de ella entre las suyas para detener ese instante que iba creciendo en tensión, en deseo…en un cuerpo que ya no podía contener las ganas de volverse y encararse con la boca y con el cuerpo de la mujer que estaba a su espalda.
Quería detener sus manos en las de ella, alargar el impulso, disfrutar largamente de ese instante de mágica promesa, como una antesala del delirio que estaba por llegar.

El sol les pertenecía aquella mañana y lo demás no importaba.

No hubo palabras, tan solo el ritmo acompasado de su respiración y la de ella y esa sensación de mareo, tan deliciosamente inquietante, mezcla del calor de su piel, del perfume que emanaba de su pecho, de sus hombros, de su vientre, del tacto de la seda, resbalando en complicidad con sus manos por todo su cuerpo, convocando, a través de los tirantes caídos, a la conquista de un territorio al que se llega por laberintos más sutiles, si cabe, que los de la propia desnudez.
Los ojos cerrados no hacían mas que acrecentar el vértigo, la búsqueda incansable de los cuerpos entre sí, de las bocas entre sí, anticipando el instante de la caída al vacío.

Y el sol les pertenecía aquella mañana. Había trapasado las rendijas de la persiana y se había reflejado en el techo de la habitación, como anticipo de un amanecer en el que la rutina del despertador y la ducha se habían ido al lugar en donde se situa lo irrelevante.

Ni siquiera era domingo, ni siquiera había pétalos de rosa esparcidos por la cama y el suelo, ni siquiera había una vida por delante, ni siquiera había una promesa… tan solo, el sol, esa mañana, les pertenecía.

Después de eso hubo días de sol, días de lluvia, largos días de invierno y cortos días de verano.

Después de eso la geografía, con el sol por testigo, trazó, como en las líneas de un mapa, la distancia que castiga a quienes se atreven a adentrarse en la luz de un territorio prohibido.

-.Pinta, le pedía siempre, píntame algo que sea solo nuestro.
Y ella respondía al otro lado del teléfono, tan lejos como larga es la sombra de los dias sin sol.
-. Lo hago.

Y con una media sonrisa, respirando profundamente, la mirada perdida en sus recuerdos, las manos manchadas del rojo, amarillo y naranja del sol, volvía al lienzo y seguía pintando .

Porque aquél día, aunque el resto del mundo hubiera levantado la vista hacia el cielo, sin apreciar la diferencia, aquel día, el sol ,
solo a ellos,
únicamente a ellos,
les había pertenecido

29 comentarios:

Antonio E. Zafra dijo...

Que bonito...pensar que el mundo te pertenece cuando te entregas al amor es bonito y hasta podría decir que necesario.

Me encantó la historia. Y estás puntada jejeje.

Calenda dijo...

Muchas gracias Toni,no sabes lo importante que es para mi, que este primer comentario sea tuyo. Yo se lo que me digo. Un abrazo.

Antonio E. Zafra dijo...

De nada guapa jejej

Alijodos dijo...

calenda precioso relato...te deseo mucha suerte...Un beso.

Opaito dijo...

Grande, grande, grande.....

besitos

ALCoYaNa dijo...

Supongo que todos tenemos en algun rincón de nuestra memoria soles, ventanas, personas, momentos.... hasta vasos jejeje. Un besito niña, me ha encantado

Aspective dijo...

De verdad, es muy bonito y creo que está fenomenalmente escrito. Es un placer leerte.

Un abrazo y suerte

Gero dijo...

Muy bonito tu relato. Y es que el amor, cuando es verdadero, no importa nada y, por un pequeño segundo, nos permite ser dueños del mundo o, mejor dicho, de un mundo.
Saludos y gracias por la visita.

gwendolin dijo...

Aunque ya te he comentado lo que me parecía tu relato, creo que aquí debo de poner algo.
Me gusta mucho como está escrito porque desde que empiezas a leerlo eres capaz de dibujar en tu cabeza lo que allí está sucediendo.
Me gusta esa dosis de erotismo cubierta con sensibilidad, amor y y dulzura.
Un biquiños Calenda y nunca dejes de escribir todas aquellas cosas que fluyen en tu cabeza.

DaniBai dijo...

muy bueno, peazo de relato.

un saludo.

Calenda dijo...

Muchísimas gracias a todos por vuestros comentarios y por los ánimos.Un besazo grande

silicongirl dijo...

Un relato precioso....me has dejado sin palabras.
Mucha suerte en el concurso

Un besito

el rey del regaliz dijo...

Buen relato,incluso tiene le veo algo bueno y es que se estaran como el primer dia, experimentaran la sesacion de los primeros dias...que todos sabemos son los mas intensos en sentimientos...suerte

Cabalayka dijo...

Excelente relato, ha sido un placer descubrirte y...volveré.Que el Sol amado siempre te ilumine.Maravilloso tu post.

María Ayala dijo...

¡¡¡¡¡Es un relato empapado de Poesía!!!!! Muy bien logrado, caada párrafo, cada frase, cada espacio en su lugar...

¡Me pongo de pie!!!!

Felicidades, me encantó, me transportó...

Saludos y un fuerte abrazo,

María

senovilla dijo...

No quise comentar hasta inciar la ronda con todos y ya estoy aquí.

Lo he vuelto a leer y sigo quedando prendado con el amor que transmite.

Te deseo mucha suerte en el concurso.

Saludos Cordiales.

Balovega dijo...

Hola.. un estelar relato y muy bien escrito..

Maravilloso el amor que describes, en cada párrafo está lleno de poesía.

Felicidades.. tienes mi voto..

Volveré a leerte.. un saludo y suerte

No_Va dijo...

por fin pude leer este estupendo relato.tengo la enorme fortuna,que cada vez que leo algo tuyo.es como si me encontrará en esa escena. mil besos

VIDA dijo...

Gracias Calenda por escribir desde el corazón.
Esa mañana de sol, se que significa mucho para cada uno al leer tu relato,lo has logrado muy bien.
Un abrazo

Daniela dijo...

Es hermoso el relato, me ha dejado con una sensacion de nostalgia extraña, y agradable a su vez..
Felicitaciones, escribes muy bien, pasare a leerte más seguido!
Suerte en el concurso!!

Case_ dijo...

Pues... Hacia mucho tiempo que leer unas letras no me despertaban aquellas viejas sensaciones que uno podria creer olvidadas, viejos recuerdos de haber amado, el dejá vú de tactos y olores, de vello que se eriza y detona en la espalda bajo la cintura. Meridianos y paralelos de una geografía casi olvidada que todos alguna vez hemos vivido, aunque no sea nuestra historia... la historia... Todas las historias.

Gracias Calenda, y que tengas la suerte que te mereces.

JuanRa Diablo dijo...

Hola Calenda
Paso por aquí tras visitar el blog El Mosquitero.
He leído tu texto y lo encuetro intenso y hermoso.
Te deseo suerte en el concurso.
Un saludo

Amio Cajander dijo...

Enhorabuena por el premio.
El relato es muy bueno

senovilla dijo...

Felicidades por el premio, ve buscando sitio para el cuadro.

Saludos Cordiales.

Antonio E. Zafra dijo...

Bueno Calenda, no he podido pasar antes jejeje. Te felicito por el premio. Opá ya se pondrá en contacto contigo para hacerte entrega del cuadro. No hace falta decir que queremos foto con cuadro colgado para el blog jejejejeje.

Un beso, mañana nos leemos que hay ya bastante sueño. En unos días te mandaré la entrevista para que la contestes.

Mar dijo...

Oleeeeeeeee!!!! Felicidadesssss!!!

Ese cuadro merece un lugar muy especial ;)

Besitosssssssssssssssss

Josete dijo...

Mis felicitaciones, realmente exquisito tu relato.
Un saludo.

JuanRa Diablo dijo...

FELICIDADES POR EL PREMIO!!

secretpath dijo...

qué belleza....
delicado, sin arista alguna, ni siquiera la de la tristeza de la lejanía incurable
sólo el momento, el amor, el deseo...y el sol traspasando la persiana y cobijando ese amor
delicado y apasionado como una amapola