martes, 13 de enero de 2009

Un poema, un cuadro

Sobre papel tramado (70x50)
cera arrastrada y tinta

Asfixiante mecanismo

Macabro, el mecanismo de la muerte.
Inexplicable clik...
Descontrolado punto de ruptura...
Como un disparo de balas explosivas...
Sin sangre,
Sin vísceras al aire,
Sin humo
Sin gritos ni desplome,
Sin cámara que grabe,
Sin director que corte,
Sin música,
Sin créditos,
Sin letras de FINAL...

Oscuro, el mecanismo del adiós.
Inesperado fin...
Inaplazable punto de agonía...
Cual ráfaga directa de metralla...
Sin lágrimas,
Y sin palabras huecas,
Sin fuego,
Sin llanto ni caída,
Sin testigo que escuche...
Sin Dios que lo detenga...
Sin copla que lo cante...
Sin escena final...

Odioso, el mecanismo del destino...
Reparto caprichoso...
Inapelable punto del sorteo...
Como confetti soplado por un angel...
Sin miedo
Sin pudor y sin sentido.
Sin aviso,
Sin rumbo definido,
Sin cielo que intervenga,
Sin hoja de recursos
Sin sol a quien rogarle
Sin papel que firmar...


Dolor, el asfixiante mecanismo
Del muro por delante
De las piedras del muro por detrás...
Cual pájaro con alas recortadas,
Macabra ceremonia
Invitarle a volar...
Sin cielo que lo acoja,
Sin testigo que rece,
Sin Dios que le responda,
Sin Angel que le cuide,
Sin mano que sujete
Sin abrazo final.
(Calenda.2003)

3 comentarios:

Opaito dijo...

Me alegro que decidas poner tus cuadros y que lo adjuntes con tus poesias, hacen una mezcla muy original.

Te animo para que pongas más, más

beso

senovilla dijo...

Contar la muerte,
difícil tarea cuentas,
narrar ese instante
casi sin inmutarte,
con bella poesía
que oculta el desastre.

El último adiós, la despedida
con la muerte por delante
hacen siempre meditar a los vivos,
que los muertos ya no están
y no podrán narrar su adiós.

Vivir para morir es la constante,
no tiene variables matemáticas
ni apelaciones judiciales
llega como la vida en un instante.

Morir y decir adiós es imposible
aunque se quiera hacer con arte,
ya dices bien, llega sin avisarte.

Me gusta ver tu mezcla explosiva,
de poesía, con arte de pincel
dulce, suave y lleno de misterio
donde muestras la vida
donde enseñas la muerte
para el que ve y leyéndote te entiende.

Saludos Cordiales.

Calenda dijo...

Gracias Senovilla por tu poema, perfecta compañía para el mío.Gracias Opaíto por tus ánimos, como siempre me ayudan a seguir. Un abrazo a los dos