martes, 9 de diciembre de 2008

SEGUIMOS PEGANDO A LOS NIÑOS?

Condenan a una mujer por pegar a su hijo

Una sentencia condena a una mujer de Jaén a 45 días de cárcel y un año de alejamiento de su hijo de 10 años por cogerle del cuello y pegarle porque no hacía los deberes. La sentencia dice que hubo maltrato pero reconoce que fue un hecho aislado y que el niño es desobediente y tiene un carácter difícil.

Hace unos días todos nos hemos quedado un poco conmocionados por esta noticia que ha puesto de manifiesto el absoluto desconocimiento que muchos tenemos sobre la legislación en materia de castigos físicos en el hogar.


Creo que es muy triste que una madre, que seguramente ha actuado en base a la educación recibida, a lo que socialmente se espera de ella, y en la más absoluta ignorancia de estar violando la ley, esté pasando por un trago así...y pongo esto por delante, porque sé que todo lo que voy a escribir a continuación puede levantar polémica y hacer que más de uno se rasgue las vestiduras.

Pues bien, esta impactante noticia que,además de provocar perplejidad, estoy segura, ha levantado oleadas de solidaridad, compasión, y apoyo hacia esta mujer a la que , insisto, compadezco,(soy madre), no hace otra cosa que poner de manifiesto que hay algunas cuestiones de tipo cultural o educacional por las que aún queda mucho por luchar.


Soy madre y educadora, trabajo con niños, y los comentarios sobre el uso de un cachete, una colleja, un azote o una bofetada como medio de corrección educativa están continuamente en boca, tanto de mis alumnos, receptores de ellos, elementos pasivos, resignados y convencidos de que es algo normal, como de los padres, que cuando vienen a interesarse por sus hijos, aluden continuamente al hecho de que un bofetón de vez en cuando es necesario "por su propio bien", e incluso de muchos de mis compañeros educadores que asumiendo la prohibición del castigo físico en los centros educativos, se manifiestan continuamente en términos de..."esta claro que a este no le han dado nunca un cachete y buena falta le haría".


Muchas veces intento hacer comprender a los padres, y se que es una batalla difícil, que el castigo físico es una agresión física, no justificable en ningún caso, como no lo es que un marido pegue a su mujer por no tener la cena hecha en aras de..."así aprende", preguntándoles si ellas permitirían que se les aplicase ese esquema en su propio hogar y asisto a su respuesta negativa, rotunda, acompañada de su inquietud por no saber como conciliar con coherencia eso con su defensa del cachete al niño, su hijo.


La cosa queda aun más clara cuando añado el agravante que supone la diferencia de constitución física, fuerza, peso, entre el agresor y el agredido (incapaz de defenderse en igualdad de condiciones), 80 kilos contra 30 kilos, lo que deja al niño en la más absoluta indefensión, tanto física como psicológica.


Los niños lo entienden incluso mejor, cuando les pregunto como calificarían a un compañero de un curso superior, de doce años, si le vieran pegando en el patio a un alumno de infantil. la respuesta es unánime...COBARDE,ABUSÓN.


Nuestra sociedad aun se desenvuelve en esquemas que defienden la agresión física a los hijos en base la necesidad de educarles, seguimos utilizando expresiones que asocian conductas negativas de los niños a la falta un buen cachete, censurando incluso a los padres que no ejercen ese tipo de acción y clasificándolos de malos educadores, olvidando que ya son muchos los que utilizan otros medios para educar a niños responsables, maduros y equilibrados con muy buenos resultados.


El hecho de que se haya prohibido el castigo físico hace años en los colegios, deja patente la doble moral de esta sociedad y de sus legisladores, que en cierto modo nos están diciendo que el castigo físico es malo, pero que los hijos son propiedad nuestra y sobre ellos podemos ejercer.... lo que nos plazca.


Aun quedan hombres que consideran a sus mujeres propiedad privada, con derecho a ejercer castigos sobre ellas y con respecto a eso la alarma social ha alcanzado cotas muy altas, pero yo me pregunto, que pasa con los niños?


Para terminar, me felicito sinceramente de que la legislación española haya abolido el castigo físico sobre los niños, hijos o alumnos, en el año 2007. Lamento eso si, y profundamente el dolor de una madre, que no es más que una víctima del entorno cultural y educacional en el que nos hemos criado muchos, y que ha tenido que pagar un precio muy alto para que todos podamos reflexionar, eso espero, sobre este tema.



5 comentarios:

gwendolin dijo...

Calenda he leído atentamente todo lo que has escrito y entiendo y comparto lo que dices, pero yo voy un poquito más allá.

Nuestra sociedad está cambiando demasiado deprisa, tan deprisa que de muy poquitos años para aquí he notado un cambio muy grande en los niños y en las niñas.

Yo estoy con niños y niñas de 0 a 3 años y realmente cada día me resulta más difícil entender qué niños/as estamos educando. Me explico, hace unos años trabajaba con niños hasta 6 años y era el los últimos cursos cuando empezaban los problemas: las peleas, insultos y demás pero con los más peques todo iba sobre ruedas. Hoy en día no es así, en las aulas de dos años los mordiscos, arañazos y demás están al orden del día y no como una forma defensiva o una llamada de atención si no muy conscientes de que lo que hacen es para lastimar generalmente a los más débiles del grupo.

El trabajo con las familias es muy importante y es ahí dónde hay que empezar pero la cosa no es fácil porque son las familias las primeras que se acercan a ti preguntándote que deben de hacer porque su niño o niñas les pega a ellos, les muerte, araña y demás…. Tu das todo tipo de explicaciones y consejos de cómo pueden abordar el tema como por ejemplo expresarle a su hijo/a (de acuerdo con su edad) que eso molesta y que no puede hacerlo y claro enseguida oyes “uy pobrecito que lo puede pasar muy mal” y enseguida le quitan hierro al tema y ya deja de tener importancia. Tu vuelves sobre el tema y les dices que en la escuela se está observando que arremete mucho a sus compañeros “algo le harán los demás” o “ es que en el aula tal niño es muy malo y todos lo imitan” en fin…..

Bueno creo que me enrollé un poco y no se si queda claro lo que quiero decir, pero resumiendo creo que el debate no es castigo físico si o castigo físico no, creo que el debate es qué queremos para nuestros niños/as y en qué estamos fallando y dónde está el término medio.

De momento hasta aquí pero seguiré comentando y me guardo un tema que breve sacaré en tu blog.

Un biquiño

Calenda dijo...

Si Gwendolin, entiendo bien lo que quieres decir y tienes mucha razón en ello, pero el tema que abordas, que es muy importante, es un tema aparte.Es cierto que los niños son cada vez más violentos, cada vez más egoístas.Es cierto que los adolescentes son cada vez más violentos y que los padres parecemos haber perdido el control.Se que los estudiantes de los institutos son cada vez más violentos y que los profesores llegan a sentirse impotentes e incluso amenazados, pero del mismo modo que eso no justificaría que volviera a ejercerse el castigo físico en los colegios, no creo tampoco que la solución pase por justificarlo en el ámbito de la familia.No está ahí la solución. Hay alternativas que habrá que buscar.Donde? no lo sé, pero en mi opinión sí se donde no.En la violencia nunca.No podemos erradicar la agresividad de los que niños si la usamos como medio de educar.
Gracias por tu opinión y espero seguir leyéndote. Un beso

jordi dijo...

Hola calenda primero felicitarte por tu blog . Segundo decir que bajo mi opinión la violencia sea como sea solo enseña una cosa mas violencia así que me parece buena medida que sea castigada con la ley cualquier tipo de violencia ya que no hay excusa para ella.

m4n010 dijo...

Bienvenida a esta cosa que le llaman blogocosa.

Perdona que no comente nada sobre el tema porque llevo unos días metido en una guerra con mi hijo, de la que gran parte de culpa la tiene su tutor del instituto, y no es porque lo diga yo, si no que él mismo así lo ha reconocido.

Si voy a dejar una pregunta, y es que casi dos meses de cárcel y un año sin poder acercarse a su hijo de 10 años, ¿quién sale verdaderamente castigado con esta sentencia, la madre o el niño?.

Lo que si me gustaría es que los jueces tuviesen esa valentía y fuesen igual de inflexivos a la hora de juzgar a terroristas, por poner un ejemplo.

Un beso guapa, o dos, que hoy es viernes y estoy generoso.

Calenda dijo...

Cierto Manolo,hijo y madre son los que salen perdiendo y creo que en mi comentario he dejado claro o así lo he intentado,que deploro el precio tan alto, en sufrimiento, de toda esa familia que considero una víctima más en un proceso que únicamente tiene de positivo el activar un debate que a todos nos lleve a la reflexión sobre una práctica:LA VIOLENCIA SOBRE LOS NIÑOS JUSTIFICADA EN ARAS DE LA EDUCACIÓN.
Se que hablar de este tema y mucho más proponiendo una tolerancia cero a la violencia contra los niños es arriesgado. Por una parte,ya sabemos, cada uno de nosotros opina en base a su experiencia y a sus expectatívas. Por otra parte está la tendencia a contaminar un asunto con otros temas relacionados... ley de defensa del menor,(seguramente muy cuestionable),actitudes violentas de algunos hijos hacia sus padres,denuncias falsas como medio de presión o chantaje,eficacia de la justicia con respecto a otros temas...todo ello remezclado acaba siendo un entramado que nos dispersa de la idea esencial.(recurso muy utilizado por otra parte por los políticos como medio de distracción de otros asuntos jeje).
Si tienes un hijo, poco puedo decirte que ya no sepas.Los padres no nacemos sabiendo y no nos queda otra que el método de ensayo y error.Para compensar nuestra torpeza como padres,está lo MUCHO que les queremos por más repelentes que se pongan a veces.
Ah y espero que lo tuyo con tu hijo, se pase pronto y no olvides, si te sirve de algo el famoso dicho de "madre(hijo) no hay más que una y a ti (tutor) te encontré en la calle". Un abrazo y gracias por tu visita, sabes cuanto la aprecio.